El Ángel

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    UNA HISTORIA VERDADERA

 Cuenta mi Maestro OMRAAM que un Ángel llamado “Obediencia” se dirigió al Señor hace millones de Siglos para solicitarle un trabajo a hacer en la Tierra entre los humanos, y así poder manifestar su alto concepto de trabajo y obediencia:

El Señor, después de pensárselo un poco, le dijo;

“Mira Obediencia, vete a la Tierra y con un pico y una pala alláname la cordillera que está cerca de los Himalayas (Hoy desierto de Gobi)  a fin de que Asía tenga abundante tierra fértil en toda su extensión.”

El Ángel , siempre obediente,  marchó a la Tierra y después de culminar su trabajo al cabo de algunos miles de años regresó al Señor para comunicarle que había concluido su trabajo y si el Señor estaba satisfecho, le solicitaría  por favor otra Misión más difícil para poder manifestar su alto grado de Obediencia.

El Señor, agradecido por el Alto grado de servicio y obediencia de su Ángel, después de pensárselo un poco le dijo;

“Mira Obediencia, vete a la Tierra donde has allanado los montes y como sus tierras necesitarán agua, con esta cuchara,  vacíame todos los lagos que hay en Siberia (en aquella época había muchos y muy grandes) y derrámala sobre  la Tierra que has esparcido.”

Cogió el Ángel la cuchara que le dio el Señor (cuchara muy parecida a las que se usan en la Tierra para comer sopas) y empezó su trabajo de ir recogiendo toda el agua cucharada a cucharada y derramándola encima de la tierra que había esparcido miles de años antes.

Los años pasaron, también los siglos y cuando hubo terminado todo su trabajo, satisfecho de sí mismo, regresó al Señor para comunicarle que había terminado el trabajo que se le encargó y humildemente solicitaba otro trabajo al Señor para así poder una vez más manifestar su alto grado de Servicio y Obediencia.

El Señor esta vez, tuvo que estar pensando un rato más que las veces anteriores para ver qué trabajo podía encargar a su Ángel a quien parecía no asustarle las tareas Difíciles y duraderas.

Así pues, después de una larga meditación, le dijo: “Mira Obediencia, te voy a encargar una Tarea que ni yo mismo he conseguido terminar todavía. Vete de nuevo a la  Tierra de los humanos y explícales que son Espíritus. Que los cuerpos que utilizan durante un corto lapso de tiempo, son sólo ropajes o disfraces adaptados a ciertos papeles que deberán manifestar durante un breve período de tiempo y que luego deberán volver para explicarme cómo lo han utilizado, o malgastado. Explícales pues que a lo mejor al que pedí que hiciera de  Papa, Rey, Marqués, Banquero, Líder de masas, Cardenal o Mis Universo, no era ni más grande ni más pequeño que al que pedí que fuera carpintero, ama de casa o trabajador de minas de carbón. Diles que mientras no lo entiendan, iré cambiando los papeles a medida que los vaya mandando a la tierra, hasta que finalmente cuando hayan cumplido bien cada uno su misión y aprendan a ser como Soles sin creerse unos superiores a otros y dando a todos por igual sin hacer diferencias, les dejaré que regresen al Seno del Eterno para gozar conmigo la Gran Belleza de la Creación.” 

Cuentan en el Cielo que el Ángel de la Obediencia, marchó para esta misión en la Tierra de los humanos hace algunos Millones de Siglos, y todavía no ha regresado…

Por fortuna, de vez en cuando el Señor nos manda algún Maestro Espiritual  o Servidor Celestial, un Embajador del Sol, para recordárnoslo y así darle una mano al Ángel de la obediencia  que anda por ahí dando palos de ciego, y como es obvio ya IMGtiene ganas de regresar a casa, y no lo tiene fácil… 

 

      Y así hubo una gran batalla en el cielo que todavía dura

¿Te has leído EL LIBRO QUE NADIE ESPERABA?  Allí terminarás de entender esta historia.

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